Un regalo de mí para mí
Desde hace un par de años, y según mis posibilidades en términos económicos, me propuse que en las fechas especiales (cumpleaños y navidad) me daría un detalle que me dejara un recuerdo de lo mágico que puede ser ese día. La búsqueda de este se convirtió en todo un ritual; con semanas de anterioridad a la fecha empiezo a buscar en las extensas posibilidades que me da Instagram, páginas web de diferentes marcas, tiendas físicas y por supuesto busco inspiración en otros blogs.

Sin embargo, la búsqueda puede llegar a ser interminable por lo que a la hora de ponerme en la tarea pongo en práctica las siguientes premisas:
Establecer un presupuesto y procurar no salirme de este.
Encontrar una prenda o accesorio fácil de combinar y que pueda usarlo con piezas que ya tengo en mi armario.
Asegurarme que me sirva para diferentes eventos y ocasiones.
Recordar siempre: busco calidad, no cantidad.
Buscar una pieza diferente, con estilo y que sobresalga de lo que ya tengo.
Decantarme por talento colombiano.
Este año la elección llegó como un rayo de iluminación (Instagram me lo facilitó) y sin pensarlo mucho cumplió con cada uno de los puntos. A menos de un mes para mi cumpleaños y porque lo bueno se comparte, les dejo mi regalo y el cual recibí esta semana.

Esta prenda – hecha con pasión, amor y mucha entrega – es una creación de la diseñadora textil con especialización en técnicas de bordado Ana María Restrepo, el talento detrás de AMARPO – una marca donde predomina el arte, el color, las texturas y por supuesto los bordados.

Lo que busca AMARPO es unir la moda y los estilos de vida con el arte, a través de la creación de bordados y estampados para lograr piezas mágicas donde se refleja el gusto y se cumplen con las expectativas de los clientes. Estas creaciones buscan contar una historia con alto contenido artístico, artesanal y cultural, logrando piezas únicas y originales donde – por encima de lo económico – está el valor sentimental.

Mi experiencia fue todo un viaje de emociones y mi propósito era convertir un chaleco básico de mi armario en algo único, que pudiera atesorar por varios años y dándole vida a través del color. El resultado no solo cumplió sino que supero todas mis expectativas; una pieza llena de colores donde se refleja toda mi personalidad y mi gusto, con una calidad impecable, sobresaliendo bordados de flores y estrellas con diferentes técnicas manuales incluyendo el crochet y – como la cereza del postre – pedrería para dar un efecto en 3D.

Para estrenarme (porque no me puedo aguantar hasta mi cumpleaños) y acompañar esta obra de arte me puse unos jeans de H&M, una camisa blanca de Uniqlo, mis Stan Smith de Adidas y Candy Bag de Furla.
